LA MUERTE DORMIDA
Te busco, te encuentro, te llamo,
te llevo, te acaricio, te cazo,
te alabo, te miro, te amo,
te cojo, te beso, te abrazo.
Te giras, te duermes, te cansas,
te arropas, te miras, te bajas,
te vistes, te encajas, te calzas,
te dejas, te buscas, te marchas.
Te sigo, te persigo, te has ido,
te aventuro, te argumento, te sigo,
te arrojo, te suplico, te pido,
te vuelves, te sientas, te digo,
La casa de lino abandonas,
Te entristeces, te arrugas, y lloras.
Plegarias de amores desesperados,
te escribo, te sello y te acabo.


Profe dijo
Bueno, bueno, Eduardo. Llevas todo un poeta dentro. Junto con el de Carmen (échale un vistazo, merece la pena) vas en cabeza. Sólo un comentario: quizá sería más adecuado terminar con la penúltima estrofa. Tú mismo...
8 Octubre 2007 | 08:54 PM